martes, 2 de noviembre de 2010

Ser valiente no solo es cuestión de suerte



Con el tiempo me volví insensible, No hay nada que duela más, que no sentir dolor.


A veces los recuerdos son como arañas. Trepan por la espalda. Por los brazos. Al cuello. A los recovecos vacíos o llenos de nuestra memoria. Y a veces, hacen que incluso no podamos respirar.
Y hacen tambié´n que nos perdamos, y a veces en un mismo lugar, se juntan tantos recuerdos que es imposible dar un paso y caminar. Y notas como caes en el vacío. Como te ahogas. Y una lágrima viene al rostro y la garganta se queda helada y arden las palabras. Pero también, a veces, en ese mimso momento, una brisa seca la lágrima, sonríes para dentro, y echas a andar. Aunque no sepas ni siquiera, a dónde vas.




LOPE DE VEGA
Desmayarse, atreverse, estar furioso,
áspero, tierno, liberal, esquivo,
alentado, mortal, difunto, vivo,
leal, traidor, cobarde y animoso;


no hallar fuera del bien centro y reposo,
mostrarse alegre, triste, humilde, altivo,
enojado, valiente, fugitivo,
satisfecho, ofendido, receloso;


huir el rostro al claro desengaño,
beber veneno por licor süave,
olvidar el provecho, amar el daño;

creer que un cielo en un infierno cabe,
dar la vida y el alma a un desengaño;
esto es amor, quien lo probó lo sabe.



Me quede vacía.
A la deriva, nadando contracorriente. Parada en medio del mar.
Me quede vacía.
No había palabras, y el silencio llenaba todos mis huecos.
Me quede vacía.
El camino a casa se volvía un laberinto oscuro.
Me quede vacía.
Sintiendo que te perdía. O que nunca habías estado.

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